Desde que se inscribieron para acceder a la vivienda, pasaron lo menos 14 años. El primer mandatario los acompañó en esta alegría: «El Estado fue injusto con ustedes y ahora lo estamos resarcido».
La lluvia de la madrugada no aplacó la alegría en Villa Mercedes. La emoción estuvo a flor de piel, ya que al fin 40 familias recibieron las llaves del nuevo hogar y solo había palabras de agradecimiento. Una emoción que no podía ser contenida.
“Ni el agua lo paró”, le dijo una vecina al gobernador Claudio Poggi cuando se acercó para abrazarlo. “El cielo está emocionado”, respondió el primer mandatario, quien llegó poco después de las 10 de la mañana para cumplir con su palabra en esta acción que describió como un acto de justicia.
Sin demasiados protocolos, decidió ir casa por casa para compartir la alegría, mirarlos a los ojos y decirles que estaba cumpliendo con su palabra. Así fueron 2 horas celebrando con ellos el momento más feliz porque ahora tienen donde vivir y ya no volverán a pagar alquiler. Los gritos de alegría y las lágrimas se repitieron en cada puerta.
El sábado 19 de mayo, el gobernador hizo una nueva visita al barrio donde se construyen 400 casas, y ahí confirmó que las primeras 40 las iba a entregar el 7 de junio. Y los plazos así se cumplieron: este día lo hicieron realidad.
Los dueños del hogar recibieron una carpeta con el decreto y contrato de adjudicación. Y como si fuera una medalla, Poggi les colocó la llave para que colgara en su pecho. Todos fueron inscriptos en los programas Progreso y Sueños, que habilitó Poggi en su anterior gestión. Pero los gobiernos posteriores no cumplieron, quedando estas familias postergadas y a la espera.
El 7 de junio, mientras las otras 360 viviendas se entregarán el 20 de diciembre, estos primeros 40 habitantes podrán finalmente comenzar una nueva etapa en su vida.
Con info e imagen de El Chorrillero.













