Entre las 6 y las 8 de la mañana, los habitantes de distintos sectores de Villa de Merlo se vieron afectados por el paso de motos y al menos dos autos con escapes libres o modificados. El estruendo prolongado generó malestar entre los residentes que descansaban en plena madrugada. Vecinos del centro y barrios periféricos describieron cómo vehículos permanecían minutos en un lugar, aceleraban para generar ruido y luego se trasladaban a otra arteria.
Las quejas comenzaron rápidamente por redes sociales apenas amaneció. Los motores modificados producían sonidos intensos, perceptibles incluso a varias cuadras de distancia. Algunos vecinos contactaron a la Policía de Villa de Merlo para informar lo ocurrido y pedir mayor presencia de control nocturno, no solo en el casco urbano sino también en accesos y avenidas donde suele circular este tipo de vehículos.
Esta situación no es nueva. Los residentes aseguran que esta práctica se repite casi todos los fines de semana, especialmente entre la noche del sábado y las primeras horas del domingo. El ruido afecta tanto el descanso como genera una sensación de impunidad en quienes realizan estas maniobras.
La demanda vecinal es clara: operativos preventivos en horarios críticos, más controles nocturnos y sanciones claras para los que circulan con escapes libres o dispositivos modificados.
Con info e imagen de El Corredor Noticias.















